Quiero contarles lo que vivimos con el nacimiento prematuro de nuestras bebes Micaela y Sofía que nacieron con 27 semanas de gestación y 600 y 670 gramos de peso respectivamente. Tratare de hacerlo de la manera mas exacta posible, pero lo cierto es que con el tiempo se me van olvidando muchos detalles.
Gabriel y yo vivimos en Formosa, a 1300 Km de Buenos Aires, todo venia bien en el embarazo, con algunos miedos porque yo tenia 37 años y para colmo eran gemelas, todos las esperábamos con mucha expectativa ya que las hermanas mas grandes tenían 14,18 y 19 años y éstas bebes cambiarían radicalmente nuestra ya ordenada vida. El 18 de abril de 2002, en un control medico descubrimos que tenia la presión alta, al otro día ya estaba en terapia intensiva, el pronostico era realmente malo y los médicos decidieron que debía ser trasladada en un vuelo sanitario de urgencia al sanatorio Mater Dei en la Ciudad de Buenos Aires, de ese momento lo único que recuerdo es a Natacha mi hija que tenía 14 años llorando desesperada mientras me subían a la ambulancia, después perdí el conocimiento hasta que llegamos al sanatorio. Los médicos me hicieron muchas pruebas y estudios, trataron de demorar el parto pero no fue posible.
El 23 de abril nacieron nuestras gemelas, no lloraron, el silencio de la sala de partos era terrible, nadie sabia si vivirían o no, cuando las vimos por primera vez, casi nos desmayamos eran tan chiquitas, median solo 25 centímetros y pesaban 600 y 670 gramos cada una, pero eran tan perfectas, parecían muñequitas dentro de una caja de cristal (incubadora), era increíble pensar que podrían vivir. Los médicos nos advirtieron que la situación era muy difícil y que las primeras 24 horas eran definitorias, paso casi una semana y todo estaba “bien”, nosotros tratábamos de entender todos los aparatos que nos rodeaban y no lográbamos comprender realmente que la vida de nuestras hijas pendía de un hilo, era una situación tan dura que se me eriza la piel de solo acordarme. Las dos estaban conectadas a un respirador artificial, tenían agujas en varias partes del cuerpo y estaban conectadas a varios monitores. Acá tengo que separar la historia porque desde que nacieron mostraron que son totalmente diferentes.
MICAELA
Los problemas de Micaela comenzaron cuando tenia 6 días, no se le cerro el “ductus”, intentaron cerrarlo con medicamentos pero no funciono, a los 8 días y con solo 600 gramos la operaron por primera vez, cuando la vimos después de la operación tenia un corte desde el medio del pecho hasta la mitad de la espalda, la habían puesto en una “Servo cuna”, lugar donde ponían a los bebes en grave estado como pude comprobarlo después en varias ocasiones, estaba cubierta de cables y sueros, a los pocos días se recupero y siguió su lucha. Los días pasaban y nosotros estábamos obsesionados con el peso, su subían 10 gramos o perdían 20, así pasaron varios días, le hacían transfusiones y ella parecía que mejoraba. El 25 de mayo nos avisaron que Micaela tenia una infección y que estaba muy mal, pero que aun no sabían con seguridad que clase de infección era. Unas horas mas tarde nos dicen que su situación es desesperada y que le operarían el vientre para ver si tenía enterocolitis necrotizante, la operaron y nos avisaron que no, pero la situación empeoraba, a la noche fuimos a verla estaba nuevamente en la “servo cuna”, la encontramos bautizada, las religiosas del sanatorio pensaron que se moría y la bautizaron. Después sufrió lo que se denomina “shock séptico” sus órganos dejaron de funcionar, y tuvo varios paros cardio-respiratorios. Nos avisan que podía no pasar la noche, la impotencia que sentíamos era terrible, lo único que podíamos hacer era mirarla.
Recuerdo que le rogué al médico de guardia “ Si no hay nada más que hacer dejame que la tenga en mis brazos, no quiero que muera sola como si no tuviera mamá” nunca había salido de su incubadora, nunca la había tenido en mis brazos. En el peor momento hable con una amiga por teléfono y ella me dijo “Anda a la capilla, rogale a la Virgen que te ayude, La Virgen también es mamá ella sabe lo que estas pasando. Anda, ella te esta esperando” Fui a la capilla me arrodille y le rogué a la virgen por la vida de mi hija. Cuándo volví a la terapia ella estaba irreconocible, totalmente hinchada y de color verde, estaba desnuda y no había lugar en el cuerpito de donde no le saliese o entrase una aguja. A la mañana siguiente para sorpresa de todos estaba mejor, y aunque nadie podía creerlo a la semana estaba como si nada hubiera pasado y nosotros renovamos la esperanza. Todo parecía solucionarse, pero a los pocos días nos dieron la noticia de que la infección le causo un derrame cerebral y que estaba desarrollando una hidrocefalia, casi nos morimos, sentíamos que Díos no tenía piedad con nuestra pequeña hija que todavía no tenía un kilo de peso y ya había sentido mas dolor que el de cualquier persona en toda su vida. Comenzaron la punciones, (con una jeringa le sacaban liquido por la fontanela) la consulta con especialista sobre si necesitaba una válvula en la cabecita o no, dudas sobre su posible desarrollo y expectativas sobre su futuro nos sacaban el sueño, mientras nosotros nos volvíamos locos ella supero todo y dejo atrás este nuevo problema. Mica luchaba con todas sus fuerzas pero no mejoraba rápido, sus huesitos eran tan frágiles que una enfermera al darla vuelta en la cuna le causo una fisura en el fémur. A los 3 meses y medio le sacaron el respirador y pude tenerla en mis brazos todo el tiempo que quería, cuando tenía el respirador me dejaban alzarla en contadas ocasiones y todo era muy complicado. Todo era felicidad, se la veía muy bien, interactuaba y se reía, yo pensaba que en poco tiempo mas estaría en casa, pero comencé a verla desmejorada, le advertí a los médicos que no estaba bien, que se la notaba desconectada, yo en mi ignorancia pensé que estaba deprimida y que si la sacaba del sanatorio se pondría mejor, los médicos me aseguraban que no era nada y que estaba mejorando..........no fue así, a los pocos días al ir a visitarla la encontramos nuevamente con respirador artificial, ella estaba desesperada no aguantaba y se estiraba el tubo, entonces la ataron, tenía atada las manitos a ambos lados como crucificada y se retorcía, nos miraba directo a los ojos y nosotros podíamos sentir su dolor, ella lloraba sin poder emitir sonido alguno, nosotros la acariciábamos y ella nos miraba con una desesperación que nos cortaba el alma, la impotencia que sentíamos era infinita nuestro deber como padres era protegerla de cualquier sufrimiento, ella nos miraba con desesperación y nosotros no podíamos hacer nada. Paso así varios días hasta que los médicos decidieron realizarle un cateterismo para ver si lo que tenia era que se le había re-abierto el ductus, se lo hicieron y llegaron a la conclusión que no había sido eso, le hicieron una transfusiones y le inducieron una especie de “coma farmacológico” durante varios días hasta que recupero fuerzas y pudieron sacarle es respirador, a los pocos días le dieron el alta definitiva Micaela tenía casi 5 meses y 3 kilos de peso.
Del cateterismo que Micaela no necesitaba le quedaron secuelas de por vida, le anularon la “ Iliaca externa “ de la pierna derecha, lo que le causo una diferencia de tamaño entre ambas piernas. Aún así marcha a paso firme por la vida.
SOFIA
Sofía es sin lugar a dudas una persona afortunada, el infortunio, las enfermedades y los problemas pasan cerca de ella sin tocarla. Ella nació solo 3 minutos después que Micaela, peso 670 gramos, desde el primer día se podía sentir la paz que irradiaba, dormía mucho y cuando se despertaba hacia “gimnasia” supongo yo que consumía la poca energía que tenia porque al rato se dormía nuevamente. Sofía paso por muchos problemas que suelen tener los prematuros, necesito durante 40 el respirador artificial, sufrió varias infecciones que fueron rápidamente controladas y padeció una retinopatía leve, se que para cualquier padre la situación se Sofía hubiera sido terrible, pero como nosotros lo vivimos en paralelo a lo de Micaela nos parecía que no pasaba nada, y por mas que busco en mi memoria un sentimiento traumático respecto de ese tiempo , no lo encuentro, ella era mi línea con la esperanza, cuando ya no podía mas del dolor y sentía que todo estaba perdido simplemente me acercaba a la incubadora de Sofía y la acariciaba, y todo cambiaba.........podía sentir el milagro de la vida, podía imaginarla cuando creciera y podía por unos minutos alejar de mi el dolor y la frustración que me causaba la situación de Micaela. Cuando volvía a la realidad lo hacía totalmente fortalecida.
El 5 de julio con dos meses y medio y mas de 2 kilos nos entregaron a Sofía, no lo podíamos creer, una ambulancia nos llevo hasta el hotel, estábamos felices. Ella abrió grande sus ojitos y miro el sol por primera vez , después se durmió con ese gesto de plenitud que la acompaña permanenemente.
domingo, 5 de octubre de 2008
MI FAMILIA
MICAELA Y SOFI
Hago esté Blog en primer lugar para contar la historia de Micaela y Sofia, ellas fueron prematuras extremas, nacieron con 600 gramos y 26 semanas de embarazo, en los largos meses que ellas estuvieron en la NEO buscaba con desesperación información sobres niños que hayan vivido lo mismo para que me den una esperanza para el futuro. Hoy yo quiero que los que pasen por una situación así sepan que es posible y que como lo hicieron Mica y Sofi otros bebes también pueden lograrlo.
SANTIAGO
Llego por “accidente”, el único varón entre 5 nenas, nacio cuando sus hermanitas tenían 13 meses y ellas absorbían todo nuestro tiempo y esfuerzo, pero de a poco logro imponerse y ahora es el “director” del trío TSU NA MI, como les dice mi madre.
LAS GRANDES…ROMINA, CARLA Y NATACHA
Romina vive en Corrientes, estudia medicina aunque se dedica más a la militancia en la Franja Morada que a sus estudios, aunque ella lo niegue, está de novio hace mucho con Juan Carlos que está a una materia de recibirse, espero que ambos sean médicos antes de hacerme abuela!!!
Carla estudia odontología está apurada por recibirse, es la mas maternal de las 3 y pienso que el día que se case va a tener muchos hijos como yo.
Natacha es la alegría de vivir personificada, vive en Buenos Aires, estudia psicología, su frase mas repetida “Todo bien mami”. Realmente la extrañamos es una aparata total!!
Tenemos anécdotas de ella para escribir un libro…
Gabriel, mi amigo, compañero, socio, marido y muchas cosas más. Sería mas facil para mi acostumbrarme a vivir sin una pierna que sin el. Nos movemos al compás, pensamos las mismas cosas y hasta compartimos el cepillo de dientes. Dice mi cuñada que nuestra relación es “patológica”, no se si tiene razón, pero es nuestra forma de vida y nos gusta.
Hago esté Blog en primer lugar para contar la historia de Micaela y Sofia, ellas fueron prematuras extremas, nacieron con 600 gramos y 26 semanas de embarazo, en los largos meses que ellas estuvieron en la NEO buscaba con desesperación información sobres niños que hayan vivido lo mismo para que me den una esperanza para el futuro. Hoy yo quiero que los que pasen por una situación así sepan que es posible y que como lo hicieron Mica y Sofi otros bebes también pueden lograrlo.
SANTIAGO
Llego por “accidente”, el único varón entre 5 nenas, nacio cuando sus hermanitas tenían 13 meses y ellas absorbían todo nuestro tiempo y esfuerzo, pero de a poco logro imponerse y ahora es el “director” del trío TSU NA MI, como les dice mi madre.
LAS GRANDES…ROMINA, CARLA Y NATACHA
Romina vive en Corrientes, estudia medicina aunque se dedica más a la militancia en la Franja Morada que a sus estudios, aunque ella lo niegue, está de novio hace mucho con Juan Carlos que está a una materia de recibirse, espero que ambos sean médicos antes de hacerme abuela!!!
Carla estudia odontología está apurada por recibirse, es la mas maternal de las 3 y pienso que el día que se case va a tener muchos hijos como yo.
Natacha es la alegría de vivir personificada, vive en Buenos Aires, estudia psicología, su frase mas repetida “Todo bien mami”. Realmente la extrañamos es una aparata total!!
Tenemos anécdotas de ella para escribir un libro…
Gabriel, mi amigo, compañero, socio, marido y muchas cosas más. Sería mas facil para mi acostumbrarme a vivir sin una pierna que sin el. Nos movemos al compás, pensamos las mismas cosas y hasta compartimos el cepillo de dientes. Dice mi cuñada que nuestra relación es “patológica”, no se si tiene razón, pero es nuestra forma de vida y nos gusta.
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